30 sept. 2008

Violencia machista e inmigración


Uno de los debates que hemos abordado a nivel interno es si conviene citar que las víctimas o agresores de casos de violencia machista son inmigrantes. Mi opinión personal es que sólo ha de hacerse cuando haya suficiente espacio para contextualizar y explicar porqué se da esa desproporción entre el porcentaje que representa la población inmigrante en la sociedad y la que representa sobre el total de casos de malos tratos. De lo contrario, opino que dar esa información contribuye a criminalizar a los hombres inmigrantes y a victimizar a las mujeres inmigrantes.

Hoy me encuentro en EL PAÍS con un reportaje que creo que es un buen ejemplo, porque explica con calma las causas para entender el fenómeno sin caer en prejuicios racistas. Echo en falta un argumento explícito que, evidentemente, el Gobierno no va a dar: todas las restricciones que implica la Ley de Extranjería (limitaciones para encontrar trabajo, miedo a ser expulsadas, dificultades para reagrupar a familiares, etc.) hacen que las mujeres inmigrantes sean más vulnerables a la hora de enfrentarse a una situación de maltrato.


Los crímenes machistas se disparan entre inmigrantes
Los asesinatos cometidos por extranjeros son este año más del 40% del total

Carmen Morán

La percepción que empieza a tener la sociedad es que la mayoría de la violencia de género se da sobre todo entre extranjeros. En números absolutos eso no es cierto, pero sí resulta desproporcionada la cifra de inmigrantes condenados por estos asesinatos respecto a la población de extranjeros que hay en España, alrededor de un 10%. Pues bien, en 2004 se contabilizaron 16 extranjeros responsables de muertes machistas (un 22,8%) mientras que este año los 22 que se han contabilizado ya suponen un 45,8% del total. Van 55 mujeres muertas, algo menos que el año pasado por estas fechas, cuando ya se contaban 63. Al Gobierno también le "preocupa" el incremento de víctimas extranjeras, que han pasado del 21% del total en 2004 a un 41,7%.

El responsable del Ministerio de Igualdad para la Violencia de Género, Miguel Lorente, explicó ayer a qué se debe el predominio de agresores extranjeros. Algunos factores juegan a su favor, dijo. La primera, la distancia entre las víctimas y sus familias, que las convierte en presa fácil, desprotegida. La cultura de origen de algunas de estas personas, que es marcadamente patriarcal; y, por último, el grupo cerrado en el que viven en España: aunque todos estén en una ciudad grande se relacionan entre ellos y eso es como pertenecer a la pequeña comunidad de un pueblito, donde cualquier gesto o actuación de la mujer se convierte para el agresor en una gran humillación a ojos de los suyos.

Lorente también explicó que el grupo de edad más golpeado por la violencia machista es entre 21 y 45 años, donde se encuentra el 68% de la población inmigrante, mientras que sólo pertenecen a esa cohorte el 46% de los españoles. Pero para calcular el incremento de agresores extranjeros ya se ha tenido en cuenta eso, dijo.

¡Sigue leyendo!

También recomiendo otro reportaje de la misma autora que, en mi opinión, hacía un repaso muy equilibrado y aportando claves importantes ligando trata de blancas, prostitución y situación de las inmigrantes: Prostitutas, puede; esclavas, no

1 comentario:

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Sabemos desde hace tiempo que la clase social, la formación, el consumo de drogas y alcohol, etecé, no son determinantes en el maltrato a las mujeres. No determinan a las víctimas, ellas; ni a los agresores, ellos.
Me pregunto, entonces, por qué SÍ determinan a los emigrantes, sean víctimas, sean verdugos.

Recojo la frase de June:

"... todas las restricciones que implica la Ley de Extranjería (limitaciones para encontrar trabajo, miedo a ser expulsadas, dificultades para reagrupar a familiares, etc.) hacen que las mujeres inmigrantes sean más vulnerables a la hora de enfrentarse a una situación de maltrato".

Debemos replantearnos seriamente algunos tópicos. Y la inmigración es lugar común de muchos de ellos.