5/19/2008

Tu vecino es maltratador. ¿Todavía le saludas?


Elijo un nuevo reportaje de Carmen Morán, contundente y acertado, aunque deja elementos para el debate. Por ejemplo, en las Jornadas Feministas se definieron claramente dos posturas: las voces que apuestan por analizar el contexto del maltratador, lo que le lleva a maltratar, etc., frente a las clásicas que creen que ese tipo de explicaciones legitiman una violencia cuyo origen estructural es el patriarcado.

Del reportaje, me quedo sobre todo con dos cosas. Por un lado, la escalofriante cifra de que entre 2001 y 2007 hubo 425 víctimas mortales de violencia machista. Por otro lado, con el mensaje de que urge activar un fuerte rechazo social, como ocurrió con el terrorismo. Os los escribo en este orden porque creo que con 425 asesinadas sobre la mesa, la comparación es más que legítima. La imagen es la utilizada en el reportaje.

Tu vecino es maltratador. ¿Todavía le saludas?

Aislar al que pega a su compañera es la receta para combatirlo - Los expertos creen que la sociedad debe aplicar la misma dureza que contra el terrorismo

Carmen Morán- EL PAÍS

Un maltratador que cumplía condena en una cárcel gallega le dijo un día a la psicóloga que conducía el programa de reinserción: "Es que yo a mi mujer no le pegué con la palma de la mano, fue con el dorso".

-¿Y cuál es la diferencia? -se asombró ella.

-Que si le doy con la palma, con estas manazas que tengo, le hubiera hecho más daño.

Así minimizaba su delito y trataba de justificarlo. Eso mismo suele hacer la mayoría. No perciben rechazo social por sus delitos. Son capaces de verlo en sus compañeros de celda, pero no en su caso: a ellos su mujer les provocaba, salía a deshoras, no limpiaba como es debido. Tanto les dan las manifestaciones de un pueblo, los lazos negros, los gritos o los minutos de silencio.

El nuevo delegado contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, lo dibuja en una frase: "Es que mi mujer se empeña en llevarme la contraria". "Ni siquiera toleran que ellas opinen distinto, porque los maltratadores, como los terroristas, cometen delitos morales, es decir, que encuentran justificación para sus crímenes en la defensa de unos principios que tratan de imponer porque son los correctos". "Son conscientes de que hacen daño", sigue Lorente, "pero opinan que la situación que pretenden corregir, su causa, es más importante".

Son unos delincuentes que creen que su condena es injusta. A la cárcel hay que sumar, coinciden los expertos, un rechazo social manifiesto que contribuya a la resocialización de los maltratadores. Y que, hoy por hoy, no se produce: sólo el 1% de las denuncias proceden de la familia. El director del Instituto de Psicología de la Violencia, Andrés Montero, recurre de nuevo al terrorismo para reivindicar una actitud social que repudie el maltrato: "La sociedad tiene que hacer el mismo clic que se ha hecho en este país con el terrorismo. Suena fuerte, pero no lo es tanto, porque es un problema que ataca a las raíces profundas de la democracia, porque parte de una concepción de desigualdad".

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5/15/2008

Agua es de género femenino



La comisión coordinadora de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género ha redactado un documento con el fin de que sea divulgado lo más posible durante la Expo Zaragoza 2008. El evento, que comienza en junio y se extenderá hasta septiembre, girará en torno al agua como fuente de vida y riqueza.
Puesto que se trata de que se lea y se atienda, os animamos a que lo divulguéis en cuanto lugar y momento consideréis oportuno, que copiéis y peguéis, y lo publiquéis en todo los medios:

Mujer y agua: Las aguas bajan turbias cuando no hay derechos
Con motivo de celebrarse en junio próximo la Expo Zaragoza 2008 sobre el agua, considerándola un "elemento imprescindible para la vida, objetivo y finalidad, el desarrollo humano desde el compromiso ético", según expresan los documentos oficiales de la misma, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género manifiesta su preocupación y hace un llamado de atención por el escaso tratamiento periodístico de género sobre el impacto que produce en la calidad de vida y el desarrollo de las mujeres la imposibilidad de acceder en condiciones dignas al derecho humano de obtener agua.
La escasa visibilización de los diversos roles de las mujeres en los medios, y en particular en relación con el uso del agua es consecuencia también la ausencia de políticas públicas con enfoque de género en la temática. Por ello, la Red Internacional entiende que es urgente revisar las prácticas periodísticas sexistas que impiden informar sobre la participación de las mujeres, ya sea respecto de la situación, como de los aportes que hacen en el manejo del agua.
El agua es un derecho humano fundamental e inalienable. Diversos organismos internacionales de Mujeres y de Derechos Humanos advierten del impacto de la privatización y las consecuencias para la población femenina. La pobreza extrema en el mundo se agudiza con la crisis de este recurso, que algunos vaticinan como la guerra que se vendrá, mientras tanto hay que decir que: de los 1.2 billones de personas que no acceden al agua, más de la mitad son mujeres y niñas, a esto hay que sumarle las inhumanas condiciones para obtenerla sobre todo en los países subdesarrollados.
La Red Internacional de Periodistas se pronuncia en contra de la privatización de este recurso al que no considera una mercancía, de la misma manera que entiende que la información es un bien social en tanto derecho humano que se reivindica con la práctica. En este sentido, no puede omitirse el tratamiento periodístico sobre las estrategias de sobrevivencia cotidiana que llevan a las mujeres y niñas a caminar más de 10 kilómetros y trasladar entre 15 y 20 litros de agua por viaje en muchos países del mundo, según investigaciones de organismos internacionales de mujeres. Los medios de comunicación, las personas y profesionales que trabajamos y ejercemos la comunicación y el periodismo tenemos que asumir un compromiso ético profesional respecto de visibilizar que esta realidad existe en el mundo. Las mujeres están vinculadas con el agua porque son las que se encargan de la crianza de los niños y las niñas, de las tareas domésticas, de la economía familiar y, cada una de esas tareas requieren de este valioso recurso.
Por ello, cuando el agua se torna inaccesible por las distancias o calidad impacta fuertemente deteriorando la calidad de vida de las mujeres impidiendo su potencial desarrollo. La Red Internacional de Periodistas con Visión de Género hace un llamamiento a los y las representantes de los más de cien países asistentes a esta cumbre del agua a revisar y elaborar políticas activas que reviertan las condiciones de desigualdad que padecen las mujeres pobres del mundo, y a los medios de comunicación que promuevan un periodismo con una mirada libre de sexismo y sensible a valorar el papel de la mujer en el manejo del agua.
RED INTERNACIONAL DE PERIODISTAS CON VISIÓN DE GÉNERO
La foto es de aquí.

5/11/2008

Osakidetza ultima la creación de un banco de leche materna para bebés prematuros


Me ha gustado este reportaje porque creo que la maternidad y la salud femenina, ligadas al espacio privado, siguen permaneciendo invisibles. Así que creo que este texto lleva a la esfera pública, al periódico más leído del País Vasco, un tema que desde una óptica sexista puede ser tachado despectivamente de femenino (propio para tratarlo en Pronto, no en El Correo) e incluso íntimo. Digo íntimo porque normalizar la lactancia me parece una cuestión importante. Conozco a hombres que se sienten violentos o incluso censuran que una mujer de el pecho en público (qué golfa hay que ser para enseñar la teta en el metro...). Hay matices del texto que no me convencen, pero se trata de reconocer un paso importante. La foto es de Internet.

Osakidetza ultima la creación de un banco de leche materna para bebés prematuros
El centro, que puede estar operativo «antes de un año», almacenará las dosis donadas de forma altruista por las madres lactantes El Parlamento vasco ha aprobado su puesta en marcha por unanimidad

Osakidetza insiste en su apuesta por la lactancia materna. Y lo hace en todas sus variantes. Los beneficios nutricionales que aporta la leche natural a los recién nacidos son «tan evidentes» que las autoridades sanitarias vascas ultiman la creación de un banco de leche materna para poder alimentar a «los bebés prematuros durante su ingreso hospitalario» y a «todos aquellos niños cuyas madres no puedan administrársela circunstancialmente» o «sufran enfermedades graves». Además de acelerar el proceso de recuperación del pequeño, «está demostrado que los bebés con bajo peso amamantados con leche donada tienen una media de ocho puntos más de cociente intelectual que los alimentados con fórmulas artificiales», asegura el doctor José María Arena Ansótegui, médico neonatólogo del hospital Donostia y coordinador nacional del Programa de Salud Maternoinfantil de Unicef.

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5/04/2008

Todo lo que esconde un velo






Hoy, 4 de mayo, El País publica este artículo sobre el velo islámico. Las personas que hemos participado en los encuentros presenciales de la Red Vasca de Periodistas con Visión de Género hablamos de la posibilidad de posicionarnos ante aspectos que afecten a cuestiones de género y comunicación, e incluso hacerlo ante cuestiones sólo de género, como el velo. Todavía quedan por perfilar muchos asuntos más acuciantes sobre la propia Red así que decidimos posponer este tema para cuando se plantee en nuestro entorno más inmediato. De todas formas, me ha parecido muy interesante en cuanto a que invita a la reflexión e incita al debate que iniciamos, y es por eso que quiero recogerlo aquí.




Todo lo que esconde un velo

Mariam y Aya son musulmanas y universitarias, pero sus vidas son muy diferentes. Una se cubre la cabeza y la otra no

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA 04/05/2008

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Mariam Hamade entró hace unos meses en una óptica de Leganés (Madrid) con el currículo bajo el brazo y el pañuelo envolviéndole la cabeza. Preguntó a una empleada dónde le iban a hacer la entrevista de trabajo que había concertado por teléfono y le señalaron la puerta del despacho del jefe. Cuando éste la vio, le soltó:

Mariam: "Nadie me obliga a colocarme el pañuelo. Ni mis padres, ni el Corán"

"En un mundo en el que se premia la desnudez, que me vean por lo que soy"

-Pero bueno, no pretenderás despachar con la capucha puesta, ¿no?

El dueño del establecimiento miraba alternativamente la cara de Mariam y el currículo intachable y adecuado (pero sin foto) que la aspirante le había enviado días antes.

-Pues sí. Quiero trabajar con el pañuelo.

El dueño de la óptica:

-Yo viví en Marruecos durante varios años. Y tuve que adaptarme a sus costumbres. Por eso no me parece mucho pedir que ahora que estoy aquí, pues vosotros os adaptéis a las de los españoles.

-Ya. Me parece muy bien. Pero es que yo soy española. Musulmana, pero española. Nací en Alcorcón

[ciudad de la periferia de Madrid]. Y ahí vivo.

La respuesta descolocó durante medio minuto al hombre, que luego se apresuró a informar a la aspirante de que el puesto ofrecido ya se encontraba cubierto. Era mentira. Los dos lo sabían. La chica dio media vuelta y se marchó con la resignación que da la práctica.

El padre de Mariam es sirio. Su madre, española. Ella es delgada, guapa, se da cierto aire a la actriz Paz Vega. Tiene 23 años. Se ríe con frecuencia y discute de lo que sea. Viste con ropas amplias. En el metro lee libros como Jesús en el islam. Y hace piruetas con la cara para evitar que los hombres la besen en la mejilla al saludarla: no le gusta. Prefiere que le den la mano e intenta que eso no le convierta en una marciana a los ojos de los demás. Siempre ha sido musulmana. Pero siempre se ha sentido tan española como el tipo que la insultó al verla entrar en su despacho. Mariam es diplomada en óptica y, a pesar de la demanda de estos profesionales en el sector, nunca imaginó que tardaría tanto en encontrar trabajo; en que tendría que soportar tantas humillaciones debido al pañuelo. Tampoco pensó en quitárselo para que todo fuera más fácil.

Se lo puso por primera vez, fuera de la mezquita, hace dos años. En verano, antes de irse de viaje a Austria. Se levantó en su casa, preparó la maleta y repasó los billetes. Se miró al espejo y se colocó el hiyab antes de salir hacia el aeropuerto de Barajas: fue un gesto simple, personal y privado. Casi íntimo; a la vez, un paso definitivo, meditado e irrevocable. Con el pañuelo salió de casa. Con él regresó un mes después. Ya nunca se lo ha quitado en presencia de hombres que no son de su familia. Jamás ha pisado la calle con el pelo al aire. Nadie se lo impuso, ni siquiera el Corán, según explica. Sólo escuchó una voz -la suya propia, insiste-, la que le indicó que esa mañana de verano había llegado el momento de cambiar de aspecto y acercarse a la imagen que más deseaba de sí misma.

"El pañuelo es una manera de elegir la belleza interior. En un mundo en el que se recompensa sobre todo la imagen exterior, la desnudez, yo quiero que se me vea por lo que soy por dentro. El islam pide que a la mujer no se la valore por sus rasgos físicos y eso es lo que yo practico", sostiene, mientras frunce la cara en un gesto de desagrado por no haberse explicado bien, y añade: "Pero no es eso sólo, no es sólo eso. Con el pañuelo me siento más libre. Es una manera de exteriorizar mis creencias morales, mi sistema moral interior, de hacer ver quién soy de verdad. Evidentemente, nadie me obliga. Ni mis padres, por supuesto, ni el Corán, que en ninguna parte dice que haya que martirizarse y ponérselo si no estás de acuerdo. Lo llevo porque quiero, como esa chica que decide plantarse un piercing o esa otra que se pone una minifalda. En mi caso, el contexto es religioso, pero pido que se respete lo mismo que se respeta el de ellas".

En España hay cerca de medio millón de mujeres musulmanas. Algunas llevan el pañuelo. Otras no. A algunas les obligan sus maridos o sus padres y jamás se han planteado el hecho de que es posible negarse a ponérselo. Otras, como Mariam, no. Un sector progresista y avanzado de la sociedad ve el pañuelo como un signo claro de sumisión de la mujer al hombre. Este mismo sector considera que, independientemente de que la mujer quiera o no llevarlo, el pañuelo arrastra una evidente simbología oscura que choca contra la libertad femenina o contra la libertad sin más. De ahí que en muchos colegios o institutos, a instancias del director del centro escolar en cuestión, se prohíba llevarlo.

Mariam es consciente de eso. Lo comprende. Pero no está de acuerdo. Para ella el pañuelo simboliza, precisamente, lo contrario: "La libertad de elegir". Y el rechazo que experimenta en la calle le parece un síntoma de que algo no funciona en la sociedad: "No está preparada aún para admitir a los que no son como ellos". A veces, esta joven nacida en Alcorcón, con una buena parte de las mismas referencias culturales, televisivas y vitales que las demás chicas de su generación, que conserva sus amigos del instituto y de la universidad, habla de sí misma como si fuera una inmigrante que acaba de llegar a un país extranjero. Como de una chica que necesitara integrarse en el propio barrio en el que ha nacido.

Y lo ejemplifica:

"Un día, hace un año y medio, fui a Urgencias de un hospital. Me encontraba mal. Muy débil. Al explicar los síntomas, el médico que me atendió me preguntó con el típico retintín: '¿No será que tienes demasiado calor con eso en la cabeza?'. Y me dijo que no me pasaba nada, que era todo cuento mío, que me fuera a casa. Me fui. Al día siguiente fui a otro hospital. Me hicieron pruebas. Me descubrieron un principio de anemia y un problema en el corazón".

"Otra vez, en el metro, la taquillera insistió en que mi cuñada, que también llevaba pañuelo, y yo, nos habíamos colado, cuando no era cierto. Insistí tanto, que al final vino el guardia de seguridad para poner orden...". Otra mañana, en el autobús: "Una señora que iba sentada a mi lado se cambió de asiento al sentarme yo...".

Mariam añade que estos casos se acrecientan cuando aparecen noticias de detenciones de terroristas musulmanes. La joven ya ha aprendido que hay determinados días en los que conviene andarse con cuidado. También, que cada etapa que vaya cumpliendo en la vida, como la de encontrar trabajo, le costará probablemente más que a otra joven de su edad, musulmana o no, que no lleve el pañuelo.

Además de la de Leganés, Mariam visitó más de 30 ópticas. En todas le dijeron lo mismo, de una manera o de otra, con palabras más amables o menos, con excusas más o menos disfrazadas: los clientes iban a sentirse extraños delante de una chica con pañuelo, la venta se iba a resentir...

Los primeros meses, Mariam acudió a todas las ofertas que encontraba. Después comenzó a seleccionar. Sólo se presentaba a entrevistas de establecimientos situados en barrios obreros, donde hubiera inmigrantes, jamás en zonas ricas o acomodadas. Y ni siquiera así la escogieron. Llegó a pensar que nunca encontraría un trabajo acorde con su preparación.

Una vez, en un restaurante, algo desesperada y confusa tras ser rechazada en otra óptica, le preguntó a un conocido suyo, mientras pedían el menú:

-Si tú fueras a medirte la vista, ¿te dejarías atender por una chica con pañuelo musulmán?

El camarero que les atendía le advirtió, con amabilidad e ironía, señalando al pañuelo que llevaba en la cabeza:

-El consomé lleva hueso de cerdo; lo digo por la cofia.

Ni siquiera entonces a Mariam le importó el comentario. Asegura que está acostumbrada a ese tipo de cosas y sabe reconocer cuándo la frase o el gesto es respetuoso y cuándo no.

Otra tarde, en una cafetería, Mariam conoció a Aya Alwalid, una chica de 28 años, nacida en El Cairo, licenciada en filología hispánica, que llegó a España en 2002 para redactar una tesis doctoral de literatura comparada. Aya es musulmana, pero no se pone el pañuelo. Y su vida, aun siendo extranjera, es mucho más fácil que la de Mariam por el simple hecho de pasar más inadvertida.

Aya lleva el pelo suelto no por rebeldía. Ni por rechazo. Ni siquiera por sentirse más libre. Tampoco para ahorrarse los problemas y dificultades que acosan a Mariam. Asegura que la decisión de llevar pañuelo o no es un asunto privado que se juega a tres bandas entre ella, su aspecto y su religión; y que nadie más interviene, ni intervendrá.

"Ahora no me siento preparada. Tal vez algún día me lo ponga. Tal vez me lo ponga la semana que viene o tal vez no me lo ponga nunca. Lo principal es que no sea algo impuesto. Sé que hay mujeres a las que les obligan, mujeres que están muy sometidas, pero no es mi caso. Yo vivo sola en España. Hago lo que quiero. Yo decido. El pañuelo equivale a renunciar a la vanidad del aspecto físico. No es sólo el pañuelo en la cabeza. A partir de entonces una mujer no puede ponerse ropa ajustada, ni camisetas sin mangas, ni ir a la playa si hay hombres, por ejemplo. Sé que esto suena mal. Suena a discriminación. Pero yo no lo veo exactamente así. Si una mujer es libre para mostrar su cuerpo, y a mí me parece bien que lo haga, ¿por qué no es también libre de ocultarlo? Lo principal, repito, es que sea una decisión libre", explica. "Y que a nadie se le aparte o se le discrimine por llevarlo".

Unos meses después de la entrevista de Leganés, Mariam, la chica que lleva el pañuelo, acudió a otra óptica en Madrid, en un barrio acomodado, en la que necesitaban urgentemente a un operario. La joven fue como siempre, sin muchas esperanzas, casi resignada, pero sin ninguna intención de quitarse el pañuelo. La entrevistó la jefa, Pilar Bonilla: "Al principio, cuando entró, y la vi con el velo y una gabardina marrón, pensé que no. Pero luego, cuando le oí, cuando vi el currículo, me di cuenta de que la chica valía, de que a mí me hacía falta urgentemente alguien para el turno de tarde y de que por qué no. Ha habido clientes que se han quejado, cuatro o cinco, que me dijeron que si ahora la óptica era multirracial y que habían decidido venir sólo por la mañana (cuando Mariam no está). Pero las ventas han subido en el turno de tarde y todos estamos encantados...".

A veces hay clientes, sobre todo señoras mayores, que al ser atendidas por la chica de la bata blanca y el pañuelo blanco en la cabeza no pueden resistir la curiosidad y le preguntan:

-¿Y tú, hija, cómo es que hablas español tan bien?

La joven les responde siempre: "Yo se lo explico. Les digo que soy de Alcorcón y todo lo demás. Con el tiempo he aprendido si el comentario o la pregunta está hecha con respeto".

4/30/2008

Zonas peligrosas en Vitoria-Gasteiz


Este domingo día 27 El Correo, edición Álava, publicó un reportaje titulado "Los vecinos detectan 33 zonas peligrosas para las mujeres".

En el reportaje se hace una radiografía de los barrios de Vitoria-Gasteiz y se detallan los lugares más o menos conflictivos donde las personas evitan pasar. Son zonas poco iluminadas, apartadas y "desangeladas".

Se trata de un trabajo que recoge el testigo de otro reportaje de este medio de comunicación sobre los lugares de Bilbao "poco propicios para el paseo en solitario", como decía Lucía Martínez Odriozola.

Las preguntas que me surgen son: ¿Cómo es posible que los Ayuntamientos no hagan este tipo de estudios? ¿Por qué no se toman medidas? ¿Por qué hay que esperar a que ocurra alguna desgracia para actuar en una determinada zona?

Os adjunto la direccion donde podréis encontrar el reportaje (Por cierto a la derecha de la página de El Correo en la sección Noticias Relacionadas encontrareis Radiografía barrio a barrio y Padres movilizados para la vuelta a casa, que pertenecen al mismo reportaje) .

4/29/2008

Beatriz Preciado, filósofa transgénero: "Dedico mi vida a dinamitar el binomio hombre/mujer"



Me ha encantado esta entrevista tanto por el contenido como por el continente. Por un lado, entenderé que la mayoría no os identifiquéis con los planteamientos de Beatriz Preciado. Yo sí que encuentro en su discurso ideas muy interesantes para aplicar a mi propio concepto sobre los roles de género. Por otro lado, me parece que el entrevistador lo hace genial (y antes de ver su firma, estaba convencida de que era mujer). La entradilla engancha, sus preguntas logran respuestas inteligentes, otras cómicas, otras tiernas... Como dicen Pripublikarrak, os animo a acercaros (aunque sólo sea como espectadoras curiosas) a un panorama de roles rodando, saltando, moviéndose, retorciéndose... En vez de foto, podéis verla en una entrevista para el programa Redes. Beatriz Preciado dará una charla el día 9 de mayo en el centro Montehermoso de Vitoria-Gasteiz.

Víctor M. Amela- La Vanguardia

Tengo 37 años. Nací en Burgos y vivo entre París y Barcelona. Soy filósofa y enseño Teoría del Género en la Universidad de París VIII. Vivimos juntos mi novia, una perra bulldog, un gato y yo. No quiero reproducirme. No creo en la nación ni en Dios. Mi perra se llama Pepa.

¿Es usted hombre o mujer?
Esta pregunta refleja una ansiosa obsesión occidental.

¿Qué obsesión?

La de querer reducir la verdad del sexo a un binomio.

¡Es que hay hombres y hay mujeres...!

Yo dedico mi vida a dinamitar ese binomio. ¡Afirmo la multiplicidad infinita del sexo!

"Hay tantos sexos como personas", dice un amigo mío. ¿Sería eso?

Sí, me gusta. Eso de hombre y mujer son construcciones culturales.

Segi irakurtzen! ¡Sigue leyendo!

4/28/2008

Astelehenetako azalak

Oraingoan artikulu bat ez, egunkari baten azala izan nahi dut hizpide. Eta ministroez baino, kirolariez mintzatu nahi dut. Izan ere, atzokoak, igandea izanik, kirol nagusiari buruzko berri asko utzi zizkigun: bi urteko zigorraren ostean Carlos Gurpegik berriro jolastu zuela Athleticen; epaileak bakarrik ikusitako penalti batek Osasunaren partida zapuztu zuela; edota Reala igoera postuetatik bi puntura baino ez dagoela atzoko garaipenaren ostean. Albiste horiek astelehenetako egunkarietako azaletako argazkiak monopolizatu ohi dituzte, baina gaur ezusteko atsegina hartu dugu (lehenengoa, Juan Kruz Lakasta kazetaria, Euskadi Irratian goizean goiz nabarmendu duenez): Itxakori eman diote Garako azala, emakumezko eskubaloi talde nafarrari hain zuzen, lehen aldiz EHF (European Handball Federation) kopako finalera sailkatzea lortu baitu. Ole.