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7/03/2008

Sospechosas

Os dejo con el siguiente reportaje de Carmen Morán, un desgarrador relato de una mujer que denunció malos tratos y la Guardia Civil se empeñó en interrogarla y sospechar de sus humanas contradicciones (ignorando los más básicos mecanismos de dependencia, miedo, chantaje...). Finalmente, fue asesinada.

Si le acosa, "¿por qué no cambia usted de teléfono?"

La última víctima del machismo soportó todo un interrogatorio antes de morir

Un día antes de morir asesinada, Gabriela Toledo se presentó ante la Guardia Civil para contarles el último episodio de su infierno. Les dijo que René se había saltado la orden de alejamiento y había ido a buscarla al restaurante donde trabaja de camarera; declaró que la agarró fuertemente del brazo y la arrastró hasta el coche. Pagó una habitación de un hostal y consumó la humillación. Después la dejó en su casa.

Pero a la Guardia Civil parecen faltarle datos y le somete a todo un interrogatorio, que pone en aprietos a la muchacha. Ella no quiere reconocer las muchas veces que René ha estado a su lado a pesar de tenerlo prohibido sin que ella lo denunciara. Por eso les dice que él le promete por teléfono que va a cambiar y le pide que lo perdone. "¿Por qué no cambia de teléfono?", le pregunta el agente. "No sabía que se podía", dice ella. Y añade que es el número en el que la localizan en el trabajo.

Segi irakurtzen!

6/12/2008

Buenos enfoques mal planteados y viceversa


He colgado varios reportajes de Carmen Morán como ejemplos de buenas prácticas. Hoy me temo que le tengo que dar un tirón de orejas. El siguiente reportaje, La violencia de otro género también duele, es muy peligroso, porque mezcla dos cuestiones completamente diferentes. La violencia contra las mujeres no es de género porque ataque al género al que pertenecen las mujeres. La etiqueta "género" no sirve para definir a las víctimas sino para explicar que lo son por el hecho de ser mujeres. El machismo es la causa estructural que hace que la violencia contra las mujeres sea una lacra terrible y sin parangón en todo el planeta.

Tenemos también a mujeres que maltratan e incluso matan a sus compañeros. Es una realidad terrible. También es terrible que los hombres se sientan avergonzados a la hora de denunciarlo. Pero no confundamos las cosas: eso no es consecuencia del hembrismo sino también del machismo. Es el modelo de masculinidad tradicional el que les lleva a avergonzarse. Por tanto, no se puede considerar que la que ejerce una mujer hacia un hombre sea violencia de género, porque no se enmarca en una situación de desigualdad global en la que los hombres se encuentran más desprotegidos y discriminados en todas las facetas de la vida.

Por ello, me parece muy peligroso el titular y me extraña que alguien como Morán no tenga claro el tema. Sin embargo, como buena periodista, acude a fuentes diversas y así consigue que Hilario Sáez y Miguel Lorente aporten claves que refutan el enfoque. Además de la confusión respecto a la violencia de género, me preocupa mucho un estereotipo misógino muy recurrente que oigo constantemente a mi alrededor y que se aprecia en el reportaje: las mujeres no pegaremos tanto pero maltratamos psicológicamente porque somos insoportables, histéricas, chantajistas... Hemos de rebelarnos ante semejantes ataques.

Por otro lado, sé que no es bueno solapar dos reportajes, pero ayer se publicó otro con miga que no quiero que quede en el olvido. En este caso es un poco al revés: si Carmen Morán convierte un enfoque cuestionable en un reportaje completo y con diversidad de opiniones, el reportaje de Natalia Junquera me parece el ejemplo de un buen enfoque mal resuelto. Por qué es mejor dar el dinero a las mujeres aborda un tema apasionante: la igualdad como motor de desarrollo. Sin embargo, cada frase suya contiene conceptos criticables. Habla de "ayudar a las mujeres" en vez de referirse a la justicia social o al empoderamiento (concepto que sólo aborda para tacharlo de difuso).

Perpetúa unos cuántos estereotipos por no dejar claro que el género es una construcción social: nos considera más fiables, nos desvivimos por la familia, etc. Tampoco los hombres salen bien parados, porque los exime de toda responsabilidad. Es decir, está claro que limitar a las mujeres al trabajo reproductivo supone limitar el desarrollo económico y social. Pero en el reportaje se propone darles dinero porque los hombres se lo gastan en bebida. ¿Por qué no se plantea entonces que el actual modelo de masculinidad limita el desarrollo económico? Plantea soluciones para las mujeres pero no para los hombres. Como siempre, somos nosotras las que nos tenemos que mover para cambiar la sociedad y que la economía avance. Me parece un buen ejemplo para recordar la importancia que tiene apostar por un cambio de actitudes de los hombres tanto como por el empoderamiento de las mujeres.

5/19/2008

Tu vecino es maltratador. ¿Todavía le saludas?


Elijo un nuevo reportaje de Carmen Morán, contundente y acertado, aunque deja elementos para el debate. Por ejemplo, en las Jornadas Feministas se definieron claramente dos posturas: las voces que apuestan por analizar el contexto del maltratador, lo que le lleva a maltratar, etc., frente a las clásicas que creen que ese tipo de explicaciones legitiman una violencia cuyo origen estructural es el patriarcado.

Del reportaje, me quedo sobre todo con dos cosas. Por un lado, la escalofriante cifra de que entre 2001 y 2007 hubo 425 víctimas mortales de violencia machista. Por otro lado, con el mensaje de que urge activar un fuerte rechazo social, como ocurrió con el terrorismo. Os los escribo en este orden porque creo que con 425 asesinadas sobre la mesa, la comparación es más que legítima. La imagen es la utilizada en el reportaje.

Tu vecino es maltratador. ¿Todavía le saludas?

Aislar al que pega a su compañera es la receta para combatirlo - Los expertos creen que la sociedad debe aplicar la misma dureza que contra el terrorismo

Carmen Morán- EL PAÍS

Un maltratador que cumplía condena en una cárcel gallega le dijo un día a la psicóloga que conducía el programa de reinserción: "Es que yo a mi mujer no le pegué con la palma de la mano, fue con el dorso".

-¿Y cuál es la diferencia? -se asombró ella.

-Que si le doy con la palma, con estas manazas que tengo, le hubiera hecho más daño.

Así minimizaba su delito y trataba de justificarlo. Eso mismo suele hacer la mayoría. No perciben rechazo social por sus delitos. Son capaces de verlo en sus compañeros de celda, pero no en su caso: a ellos su mujer les provocaba, salía a deshoras, no limpiaba como es debido. Tanto les dan las manifestaciones de un pueblo, los lazos negros, los gritos o los minutos de silencio.

El nuevo delegado contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, lo dibuja en una frase: "Es que mi mujer se empeña en llevarme la contraria". "Ni siquiera toleran que ellas opinen distinto, porque los maltratadores, como los terroristas, cometen delitos morales, es decir, que encuentran justificación para sus crímenes en la defensa de unos principios que tratan de imponer porque son los correctos". "Son conscientes de que hacen daño", sigue Lorente, "pero opinan que la situación que pretenden corregir, su causa, es más importante".

Son unos delincuentes que creen que su condena es injusta. A la cárcel hay que sumar, coinciden los expertos, un rechazo social manifiesto que contribuya a la resocialización de los maltratadores. Y que, hoy por hoy, no se produce: sólo el 1% de las denuncias proceden de la familia. El director del Instituto de Psicología de la Violencia, Andrés Montero, recurre de nuevo al terrorismo para reivindicar una actitud social que repudie el maltrato: "La sociedad tiene que hacer el mismo clic que se ha hecho en este país con el terrorismo. Suena fuerte, pero no lo es tanto, porque es un problema que ataca a las raíces profundas de la democracia, porque parte de una concepción de desigualdad".

¡Sigue leyendo!

4/20/2008

Hombres contra el macho


He elegido este reportaje (que ya tiene algunos meses) por varios motivos. El primero, porque dio a conocer a miles y miles de personas un movimiento de suma importancia y que está pasando desapercibido: el de los hombres por la igualdad. Si poco se habla y se toma en serio la discriminación que sufrimos las mujeres, menos aún se habla de las limitaciones que el machismo impone a los hombres.

Por otro lado, un titular tan impactante logró colocar el reportaje entre los diez más leídos en la web de El País ese día, algo que apenas consiguen las noticias de fútbol, del corazón, y las más destacadas de la política. Nada más y nada menos que 239.955 personas han votado la información, con una media de 4,5 puntos sobre 5.

Además, la periodista optó como fuentes por dos destacados miembros del movimiento: el sexólogo valenciano Erick Pescador y el antropólogo alavés Ritxar Bacete. Es loable que acuda al propio movimiento de base en vez de a expertos que traten el tema desde fuera, como es habitual. Por último, elijo este reportaje porque su autora, Carmen Morán, está haciendo un encomiable trabajo llevando los temas de género casi cada semana a la portada de la sección Sociedad de El País. La situación de las mujeres presas, la evidencia de que las empresas con directivas producen más, o la falsa paridad porque sigue habiendo poquísimas alcaldesas y las concejalas se concentran en áreas como Cultura o Bienestar social son algunos de los temas que ha sacado a la palestra.

Como el reportaje es muy largo, os pego la entrada y os invito a seguir leyendo. La foto es de la web de Ahige.

Hombres contra el macho
Los estereotipos perduran, pero muchos varones lideran en silencio la lucha contra su propio lastre - Ellos también quieren igualdad

CARMEN MORÁN (EL PAÍS, Sociedad)

Los estereotipos machistas perduran en España, pero numerosos hombres están ahora luchando contra un modelo que también supone un lastre para ellos. La revolución por la igualdad de la mujer ha cambiado la realidad social a su alrededor, pero no la ideológica, o no del todo. Muchos luchan por ser hombres, no machos.