12 ene. 2010

Sí, ¿quiero?

Esta mañana me he topado con un reportaje que me gustaría comentar y compartir con vosotras, aunque ya hace algunas semanas que fue publicado en El País (20/12/2009). Se titula ‘Los hombres se casan dos veces’ y está escrito por Joaquina Prades.

Creo que este reportaje es una buena práctica periodística porque desmonta una serie de estereotipos relacionados con la idea y las expectativas de mujeres y hombres sobre el matrimonio y, por ende, sobre el amor romántico. Parece que nuevas formas de entender las relaciones ya se han instalado en otros ámbitos (sobre todo en el laboral), pero que se resisten a hacerlo en el plano sentimental.

Si bien el amor romántico continúa siendo un modelo muy presente en las relaciones de pareja, cada vez hay más mujeres dispuestas a ser dueñas de sí mismas y a separarse de un modelo de relación sentimental dictado por la tradición patriarcal que es injusto y que no les favorece. Es hora de que los medios de comunicación reflejen esta realidad y de que contribuyan a romper estereotipos que desinforman, tal y como hace Joaquina Prades en esta ocasión.

La periodista nos acerca los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) -según los cuales los hombres se casan en segundas nupcias un 20% más que las mujeres- y dedica el reportaje a indagar sobre las posibles causas de este hecho.

Prades comienza lanzando dos preguntas directas, para invitar al público a cuestionar el tópico: “¿Por qué los varones reinciden y ellas son reacias a repetir? ¿No decía el tópico lo contrario, que es la mujer la que persigue al escurridizo enamorado para legalizar la relación?”.

En busca de respuestas, la periodista acude a fuentes muy adecuadas: la abogada de familia y pionera en el Instituto de la Mujer, Carmen Pujol; la vocal del Consejo General del Poder Judicial Margarita Uría; y la socióloga Margarita Delgado, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). También recoge el testimonio de Alicia, una mujer divorciada a quien una segunda boda “no compensa”.

Entre todas dejan claro que las mujeres que se divorcian “acaban hartas del matrimonio”, que es “demasiada carga”, que el marido es “prescindible” y, en resumen, que “el matrimonio no compensa”.

Uría recuerda, además, que es posible llevar una vida plena y satisfactoria más allá de la unión con los maridos: “Me gusta mi independencia, mantengo un entorno propio. Disfruto más de la vida. Le aseguro que conozco a muchas mujeres solas felices”.

Estas declaraciones nada tienen que ver, pues, con la abnegada madresposa.

Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Mujeres y Hombres Separados, Justo Sáenz, continúa rompiendo estereotipos: “La verdad es que las mujeres tienen más amigas y la amistad entre ellas es de calidad. Se las ve contentas". También deja en entredicho estereotipos que tiene que ver con los hombres: "(Nosotros) somos más dependientes. Necesitamos una pareja. Nos asusta la soledad y corremos de la falda de la madre a la falda de la esposa. Sin una mujer al lado no estamos bien".

¿Por qué seguir, entonces, reforzando la figura del hombre solitario y aventurero, a quien la compañía de una pareja resta libertad y disfrute de la vida?

También me gusta el tratamiento que le da la periodista a este reportaje porque huye de meter a todas las mujeres en el mismo saco y porque, al menos en dos ocasiones, alude explícitamente a la diversidad de las personas: “Cada persona es un mundo y generalizar resulta arriesgado” y “Como en casi todo, en cuestiones de bodas y divorcios cada cual vive como quiere (o puede)”.

En este sentido, recuerda que “aún hay separadas que siguen a la espera del príncipe azul” y recoge la opinión de Arantxa, que va por su tercer matrimonio, y afirma que todas las mujeres que conoce “quieren casarse”.

Más me ha gustado, sin embargo, que ante estas palabras la periodista, con una marcada perspectiva de género, justifica: “Son milenios de educación y muchas reproducen el cliché de sus madres y abuelas”.

Los hombres se casan dos veces
El desamparo impulsa a reincidir en el matrimonio - Cada vez más mujeres eligen la soltería
Joaquina Prades 20/12/2009


Madonna sonrió a David Letterman, el mítico presentador del programa The late show en la cadena norteamericana CBS, y le dijo: "No, no tengo planes de matrimonio. Es más, mire, voy a ser sincera: Antes preferiría que me atropellara un tren". Dos bodas a su espalda -ella es anglosajona- son suficientes. En España no existe tanta predisposición social a los casamientos sucesivos: un par de matrimonios bastan para la gran mayoría de separados, pero los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que las mujeres divorciadas caminan por la misma senda de la cantante: en segundas nupcias, los hombres se casan un 20% más que las mujeres.

Segi irakurtzen!

2 comentarios:

June Fernández dijo...

Que alegría de reportaje. Además el tema del amor romántico me parece especialmente importante, porque si bien hemos conquistado muchos avances en lo público, creo que en lo privado, y sobre todo en el mundo de los afectos, andamos más verdes. Bueno, eso creía hasta leer este reportaje. ¿Será que poco a poco vamos pasando de cuentos de hadas y centrándonos en neustra propia felicidad? Muxus

Gizonduz dijo...

Interesante análisis.

Zorionak y ánimo.